YACHAY HUASI AMAUTA
Folleto de
investigación pedagógica Nº 02 Mayo 2012
“Un Amauta es una persona que vive en
el plano de la dedicación a la verdad,
un sabio al cual solo le interesa propagar el bien común sin interés personal”
COMO CRIAR
FUTUROS DELINCUENTES
“La disciplina tarde o temprano vencerá a la inteligencia”
YOKOI KONJI
La
policía de Houston, Texas, distribuyó una curiosa y acertada Lectura titulado: “Cómo criar hijos
delincuentes”. Proverbios 29:15
El
contenido decía lo siguiente:
1.
Dele a
su hijo todo lo que pida. De esta manera su hijo crecerá pensando que tiene
derecho a obtener todo lo que desea.
2.
Ríase
cuando su hijo diga malas palabras. De esta manera su hijo crecerá
pensando que el vocabulario soez divierte a la gente y se esforzará por
incrementar su repertorio de malas palabras.
3.
Jamás
oriente a su hijo en el área espiritual. Deje que cuando sea adulto él decida
lo que quiera creer. No reprenda y no discipline a su hijo por su mal
comportamiento, “podría dañar su autoestima”. De esta manera su hijo
crecerá pensando que no existen reglas en la sociedad.
4.
Recoja
todo lo que su hijo desordena. De esta manera su hijo crecerá creyendo que otros
deben hacerse cargo de sus responsabilidades.
5.
Permítale
ver cualquier programa en la televisión. De esta manera su hijo crecerá con
una mentalidad “abierta y desinhibida”.
6.
Peléense
delante de sus hijos. De esta manera, sus hijos no se sorprenderán
cuando tengan que divorciarse. (además crecerán con mucha rabia dentro de
ellos)
7.
Dé a su
hijo todo el dinero que pida. De esta manera su hijo crecerá pensando que
obtener dinero es fácil y no dudará en robar para conseguirlo.
8.
Al
final había una nota que decía: “Siguiendo estas instrucciones le
garantizamos que su hijo será un delincuente y nosotros tendremos una celda
lista para él” (Texto
tomado de autor anónimo)
9.
Y
agregaríamos: Si su niño le da un manazo o un
puntapié, celébreselo, ¡ría con sus ocurrencias!, al fin y al cabo es solo un
niño. (¡Fomente su agresividad y falta de respeto!) Deje que su hijo
maltrate animalitos, ¡está conociendo la naturaleza! (Se ha comprobado que
los asesinos en serie, comenzaron maltratando animales)
10.
Papá,
mamá
¿están practicando alguno o algunos de estos errores en la crianza de sus
hijos? ¡CUIDADO!
11.
En la
sociedad actual, se suaviza todo lo que antes se llamaba por su
nombre. Antes se decía niño malcriado, ahora se dice niño hiperactivo. Antes
se disciplinaba, se imponían reglas, se regañaba, se enseñaban buenos modales.
Ahora no se puede, “no hay que limitar al niño, hay que dejarlo hacer lo
que quiera, porque si no, ¡se puede traumar!” Estos métodos modernos, lo único que
han hecho es producir niños y adolescentes groseros e insolentes con padres y
maestros.
12.
Se han
perdido los valores, porque como a los niños se les debe dejar hacer lo
que quieran, no aprenden la diferencia entre el bien y el mal. Una nalgada,
puede significar la denuncia de parte de un vecino e incluso hay niños que han
amenazado a sus padres con denunciarlos si se atreven a castigarlos. La educación es la herencia más
grande que les podemos dejar a nuestros hijos. Es a la vez una herencia para la
sociedad misma, ya que solo pueden formarse hombres y mujeres íntegras (os),
útiles a la sociedad, a través de una educación que incluya buenos valores y
responsabilidad. “La
educación es un valor universal”. El conocimiento es un valor agregado, hay que
explotar el conocimiento para lograr un riqueza cultural, espiritual y económica”
13.
No
corregir al hijo es no quererlo; amarlo es disciplinarlo. Proverbios 13:24
Disciplina a tu hijo, y te traerá tranquilidad; te dará muchas satisfacciones.
Proverbios 29:17 “El hijo necio irrita a su padre, y causa
amargura a su madre”. Proverbios 17:25 “La vara de la disciplina imparte
sabiduría, pero el hijo malcriado avergüenza a su madre”.
HIJOS BUENOS
Cierta vez serví como jurado en unas elecciones. Mi esposa era uno de mis empleados. Nos
sentíamos agotados debido a que teníamos muchas más cosas que hacer. Debía
sacar a mi perro a su caminata nocturna y mi esposa insistía en que teníamos
que comer algo caliente antes de acostarnos.
Al entrar a la cocina,
tuvimos una sorpresa. La mesa estaba puesta para dos. La casa, muy silenciosa. Ni el
perro ni nuestro hijo menor salieron a saludarnos. Ya para cuando nos dimos
cuenta que ninguno de los dos estaba en casa, sentimos que la puerta de entrada
se abría. Era mi hijo con el perro. “¿Dónde estaban?” –pregunté. Me dio aquella
mirada que los adolescentes les dan a sus padres despistados. “Pensé que tú y
mamá estarían cansados,” me dijo. “Puse la mesa y saqué a pasear al perro.
¿Cenaron?” “Tu madre se encargará de
eso”, respondí. “Está bien”, replicó antes de irse a su habitación.
No le habíamos pedido que hiciera nada de eso. Lo hizo por su
propia cuenta, porque pensó que era bueno hacerlo.
De todas las bendiciones
de Dios, usted puede sentirse orgulloso de la más grande: los hijos. Mi esposa
y yo nos sentimos muy bendecidos debido a ellos. Tenemos unos hijos excelentes.
Son trabajadores, honestos, independientes y muy considerados. No son perfectos. Un hijo perfecto no me daría esa mirada como diciendo “mi papá es un
poquito lento”. Amo a mis hijos con todas sus imperfecciones.
ALGO BUENO
Tal vez un hijo mire de vez en cuando como diciendo, “mis padres son un poquito lentos para
entender”. Pero mi esposa y yo hicimos algo en forma correcta. ¿Quiere saber nuestro secreto?
1.
Pase el mayor tiempo con
sus hijos.
Uno de nosotros se quedó con ellos mientras crecían. Implicó sacrificio:
conducir carros viejos y tener que vivir con presupuestos apretados. ¿Qué mejor inversión tienen los padres que
sus hijos? Si uno de los padres no puede quedarse en casa todo el día,
involúcrese en las actividades de sus hijos. Pasar la tarde en la reunión de
conquistadores en vez de ver televisión, es un esfuerzo; pero vale la pena.
2.
Sea un buen ejemplo. Los hijos
observan a sus padres aun cuando usted no se dé cuenta. Mienta cuando crea que
es conveniente –aún aquellas mentiras piadosas– y ellos pensarán que la
honradez no tiene importancia. Beba alcohol y ellos llegarán a la conclusión
que el estar sobrios no es gran cosa. Haga las cosas en forma correcta delante
de ellos durante todo el tiempo.
3.
Ponga y haga cumplir
reglas razonables. Usted es el adulto –con la experiencia de un adulto y la
sabiduría que a los niños les falta, usted sabe qué es lo mejor para ellos,
incluso aunque no lo crean. Aférrese a las reglas usted mismo, poniendo el
ejemplo.
4.
Imponga disciplina. Usted es el padre
y no el amigo de sus hijos. Imponer reglas pueden hacerlo impopular ante ellos,
pero la disciplina es necesaria.
Manténgala firmemente, pero sin dureza, matizando con misericordia cuando sea
apropiado.
5.
Demuéstreles que los ama. Los hijos
necesitan amor de la misma forma que las plantas necesitan de la lluvia
–incluso los hijos adolescentes. Demuéstrele a sus hijos que usted los ama,
especialmente cuando se comporten mal e, incluso, cuando tenga que
disciplinarlos.
6.
Sean unidos. Como
padres,
ustedes son un equipo. No permita que sus hijos pongan en contra a uno de sus
padres.
7.
Ore. Dios da sabiduría
y paciencia tan necesarias para los padres (ver Santiago 1:5)
¿Funciona esto? Para nosotros si
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